martes, 22 de abril de 2008

¿Y donde lo ponemos?


Cuando me casé, mi mamá me dijo: llevate todo lo tuyo a tú nueva casa. No fue en tono de erradicarme del hogar maternal (igualmente muchas cosas le dejé), pero el espacio era reducido y al ser muchas mujeres los sitios extras en los roperos se agradecían. Como mi papá era bancario y vivimos en muchos lugares, en cada mudanza se hacía una limpieza general y se tiraban, donaban etc. todo aquello que no íbamos a necesitar, por ende, llegué a mi nueva casa con poco equipaje de recuerdos (los justos y necesarios)...luego con la llegada de mis hijos muchas de mis cosas dejaron ya de ser tan importantes y volví a hacer limpieza general y seguí donando, tirando..
Mi marido vivió casi toda su vida en la misma casa, cuando nos casamos llegó con algo de ropa, algunos libros y en caso de necesidad....siempre recurría a el hogar paterno.
Bueno, resulta que mi suegro se muda....y a un lugar mucho más reducido y empezó la repartija de recuerdos a cada hijo....... y a casa empezó a traer TODAS las cosas que son de mi esposo y cuando digo todo me refiero a : álbumes de fotos, boletas de calificaciones escolares, juegos infantiles, libros, agendas, carpetas de la facultad, trofeos escolares, una hamaca paraguaya, papeles, papelitos, cassettes de música, cuadernos escolares y hasta las “fotos grandes” (cuadros de 90 cm x 60 cm) de la 1º comunión, de él en distintas poses cuando era bebé (de esas pintadas)..cartas viejas...y más. La clasificación es casi imposible...por ahora está en cajas en la cochera en “stand by” y todos los días vienen más bolsas, cajitas, bolsos....Abrir cada una es estar en un tiempo y un espacio del pasado y deshacerse de todo de repente es casi imposible...el destino final es incierto. Cada día tomo coraje, abro alguna con la intensión de “encontrarle lugar” y a los pocos minutos la vuelvo a cerrar cabizbaja y sintiéndome derrotada por esa ráfaga de recuerdos de otro inubicable..necesito uno de esos hechizos mágicos cual Harry Potter para disponer de ellas. Por ahora les auguro la parte más alta de algún placard.
Le dedico éste post a “mi vida en 20 kg”, todo el tiempo pienso en vos y ¿cómo hiciste para cruzar el mar con solamente 20 kg de equipaje y de tú vida? (ya veo que me respondés que están en tú casa familiar en Chile) jajaja