jueves, 10 de enero de 2008

los caminos de la vida


Le escribí un post a un argentino radicado en Australia con su familia y me encontré poniendo lo siguiente: “ Me identifiqué con tú historia, porque hace tiempo y allá lejos nosotros nos trasladamos por varias provincias por trabajo de mi papá. Si bien el idioma oficial era el mismo y el país aparentemente llevaba la misma banderita al final del mástil, la idiosincrasia de cada lugar nos hacía sentir en otro país que había que hacerlo propio”
y me quedé pensando en los caminos de la vida...de mi vida y que si bien me encanta viajar, me cuesta arrancar...levantar campamento y pensar que mañana estoy en otro lado...me da una desazón, es una sensación rara de explicar.
Cuando te fuiste y volvés el lugar no es el mismo....
La gente no es la misma.......
El paisaje ha cambiado.....
Y te sentís que fuiste parte de ese lugar y de su historia pero ya no son tuyos....
Y es que ya no tenés esa edad, y ni siquiera las cosas se ven igual
Y esa no es más tú casa....
Y esa no es más tú escuela...fue, pero ya no lo es...
Y miles de recuerdos de agolpan en torno a ese lugar...a un solo momento de tú vida
Y ya no recordás cual era el camino que hacías todos los días para volver de la escuela, o el nombre de la maestra ocasional, ni de esa compañera de escuela...que era tan importante en tú vida y que habrá sido de ella?
Pero a la vez, viajar, recorrer, conocer, te abre la cabeza, te enseña nuevos mundos, a los cuales llevás con vos (todos nuestros amigos ahora toman tereré ó comen chipá como lo hacíamos en misiones) y tú familia es lo que tenés y lo que necesitás y donde ellos están está tú casa.
Aclaración del día siguiente: anoche cuando me acosté, me quedé pensando en el relato que escribí, y parece triste y melancólico, y que no me gustó esa vida.....es todo lo contrario, me gustó, me hizo crecer, me dió armas y conocí amigos maravillosos (como Marina que es mi hermana del alma y vivimos a 1.400 km de distancia).
lista la claración, ya estoy tranquila

3 comentarios:

Ivana Carina dijo...

"Los caminos de la vida, no son lo que yo esperaba", dijo Vicentico....
Siempre digo que mi viejo debe tener un gen de nómade...., ya ni me acuerdo cuantas casas cambié, escuelas y amigos.
Pero!, de tanto viajar he aprendido dos cosas (y en eso coincidimos, che, jijijijj):
1º que tu casa, tu hogar, es donde está tu familia, en mi caso mis viejos, mis tres hermanos y yo. Por más que no concíamos a nadie, nos teníamos a nosotros mismos.
2º te abre la cabeza y te ayuda a saber adaptarte a las circunstancias para no morir en el intento... y sobrevivir.
PERO, desde hace 27 años, mi viejo decidió asentar la tienda en mi patagonia amada, yo tuve mi retoño y ya estoy vieja para esos trotes! ajajajajj!!
Muy bueno el post, amiga!!!
Un besote fresquito, che!, por suerte....

kiri-dido dijo...

Hola Lore gracias por visitarnos al triciclo y a mi, su dueña:-). A mi los caminos me han llevado hasta Madrid y si miro hacia atrás...cuando era chica, jamás me imaginé viviendo en otro país. Pero está claro que los caminos nos pueden llevar por diferentes trayectos y con diferentes direcciones, hasta que aparece, el lugar de uno. Pero yo tengo dos. Nos seguimos encontrando por el camino vale?.

La Rusi dijo...

asi es amiga, y acá andamos, mi familia y yo....lo que si te aseguro, que una vez que arrancas y ves que hay tantos caminos y tanto mundo por descubrir es más fácil. Yo viviría un año en cada lugar que me gusta si tuviera mucha plata y no me tendria que preocupar de la economía familiar...ojala se pueda.